diciembre 1, 2009

http://www.criticadigital.com/ index.php? secc=nota&nid=33550

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-136027-2009-11-27.html

http://www.notiexpress.com.ar/ news.cgi? accion=vernew&id=71840

http://noticias. latam.msn. com/ar/argentina /articulo_ periodismo. aspx?cp-document id=22737681

http://www.agenciaf e.com/noticia/ articulo/ 123131/LOS_ ABORTOS_ILEGALES _SUPERAN_ EN_UN_3000_ LA_INVERSION_ EN_EDUCACION_ SEXUAL_.html

http://admin. vivelohoy. com/2.0/3/ 24/466270/ Salud/En- Argentina- se-produce- un-aborto- clandestino- por-minuto- segun-una- ONG-feminista. html

http://www.180. com.uy/articulo/ Argentina- los-numeros- del-aborto

http://argentina. indymedia. org/archives/ archive_by_ id.php?id= 5336&category_id= 31

http://www.urbanase nreddigital. com.ar/?PAG= Vernota&clavecontenido= contenidos. id=418

http://www.hoymujer .com/reportajes/ argentina, produce,aborto, clandestino, 102178,11, 2009.html

http://www.observatoriogeneroyliderazgo.cl/index. php?option= com_content&task=view&id=2223

http://noticias. telemedellin. tv/2.0/3/ 24/466270/ Salud/En- Argentina- se-produce- un-aborto- clandestino- por-minuto- segun-una- ONG-feminista. html

http://www.ceciliamerchan.org. ar/

Segundo informe de la Línea Aborto, más información menos riesgos.

noviembre 29, 2009

1.700 llamadas. 1.700 historias. 1.700 mujeres ….la prohibición como violencia política contra las mujeres

 En Argentina, cada mujer enfrenta en su vida por lo menos dos abortos clandestinos. El 60% de los embarazos son no planificados. Una de cada 4 mujeres es violada a largo de su vida. 68.000 mujeres por año requieren atención médica por infección o hemorragia como consecuencia del uso de métodos inseguros para abortar. En democracia, al menos 3.000 mujeres pobres han muerto como resultado de la prohibición del aborto[1].

 

¿Qué derechos humanos podemos ejercer las mujeres frente a un estado que prohíbe el aborto? ¿El derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad? ¿A la salud física, mental y moral? ¿A no ser víctimas de violencia, tortura y tratos crueles, inhumanos, degradantes? ¿A decidir libremente el número e intervalo de las hijas y los hijos? ¿A la información, educación y a medios que nos permitan disfrutar de estos derechos humanos?

 

En 3 meses y medio de atención, desde el 1 de agosto hasta el 20 de noviembre, la Línea “Aborto: más información, menos riesgos”, recibió 1636 llamadas[2]. Durante agosto y septiembre, la frecuencia fue de 11 llamadas por día, 1 cada media hora. Durante octubre y noviembre, el promedio fue de 16 por día. Una llamada cada 22 minutos. Llamaron mujeres de todo el país. 944 mujeres embarazadas recibieron información sobre aborto. El 77% de Capital y Provincia de Buenos Aires. Alrededor de 300 se comunicaron con la línea más de una vez para solicitar información. Otras 400 personas llamaron como acompañantes de mujeres embarazadas que buscan información sobre aborto, y en un número menor, para solicitar otro tipo de información.

 

El 99% de las mujeres que recibieron información tenía información previa sobre métodos inseguros de aborto, con riesgo para su salud y/o su vida. El 64% tenía información de boca en boca, el 27% tenía información de médicxs, el 17% tenía información de internet, y el 10% de farmacéuticxs. Sólo el 1% tenía información completa y correcta sobre el método para aborto con misoprostol, considerado como el más seguro en contextos de clandestinidad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (FLASOG).

 

La mantención de la prohibición del aborto como ley durante tanto tiempo, a pesar de los cambios políticos y la reafirmación de los compromisos con los derechos humanos de las mujeres, pone en evidencia una alianza extorsiva. Esta alianza mantiene al aborto clandestino y a las mujeres viviendo bajo un sistema totalitario, aún en una democracia declarada. Naturaliza la impunidad con que los varones ejercen violencia en las relaciones heterosexuales y la existencia de un estado paralelo corporativo, conformado principalmente por médicxs, laboratorios y farmacias. Realiza propaganda permanente y ejerce un control territorial de los cuerpos con útero. Esta alianza tiene recursos humanos y materiales cuantiosos y una burocracia bien pagada entre profesorxs, legisladorxs, administradorxs y juecxs.

 

Mientras el estado democrático invirtió en el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable 35 millones de pesos en 2009, el estado terrorista paralelo nos cobra a las mujeres 1.000 millones de pesos al año por abortos clandestinos[3]. Este robo de nuestros cuerpos, tiempo, decisiones, nuestras vidas, trabajo, recursos, se escucha cotidianamente en la atención de la línea “Aborto, más información, menos riesgos”:

 

“El médico me cobra 5.000 pesos”.

 

“Me cobran 500 pesos cuatro pastillas”.

 

“Tuve que sacar un crédito en el banco”.

 

“Tuve que pedirle un adelanto a mi patrona”.

 

“Tengo que esperar que me paguen el plan”.

 

“Le pedí plata a todas mis amigas”.

 

“Vendí mi heladera”.

 

“Quedé debiendo el alquiler”.

 

“Me gasté los ahorros que tenía para arreglarme los dientes”.

 

“Tuve que tirar goma para pagar las pastillas”.

 

Esta violencia económica, poder mafioso, se afirma sembrando terror físico y moral. Bajo el silencio extorsivo que impone la prohibición, los terrorismos jurídico, médico y farmacológico de estado expresan su intensa capacidad de muerte y pericia para la crueldad.

 

“Tengo miedo. Me pusieron veneno para ratas”.

 

“Tengo miedo. En la farmacia me vendieron 4 pastillas y me dieron 2 inyecciones, no sé de qué”.

 

“Tengo miedo. Una enfermera le dijo a mi mamá que me tenía que abrir el útero con una cuchara”.

 

“Acá en este barrio el aborto es como el resfrío.”

 

“Me violaron, pero ninguna clínica ni hospital me hace el aborto”.

 

“En este pueblo hay un sólo médico que hace abortos”.

 

“Tengo miedo. Me dijeron que seguir con el embarazo es de alto riesgo, no me dejan irme de la clínica y no me hacen un aborto”.

 

“El médico no me avisó que los antibióticos anulan el efecto de las pastillas anticonceptivas. Me dijo que era una boluda por no leer el folleto”.

 

“Tengo miedo. A mi hermana en el hospital le dijeron asesina. Las enfermeras le dejaron el feto en la cama durante toda la noche. La policía vino a mi casa. Tengo 13 años, y estoy embarazada”.

 

Mafias que operan a la luz del día ofrecen y hacen abortos clandestinos, para algunas en condiciones materiales de lujo y privilegios; para otras, en condiciones de mayor riesgo, tortura, humillación y muerte.

 

Este aborto clandestino se realiza en sociedad.

 

El 45% de las mujeres que recibieron información lo hicieron acompañadas por sus parejas varones. Todas las menores de 18 años llamaron acompañadas, salvo muy pocas excepciones, por su familia cercana. En una gran cantidad de casos son esxs acompañantes quienes llaman primero.

 

En Argentina el estado paralelo encuentra cada tanto sus chivas expiatorias en las mujeres del barrio y del campo, pobres, de pueblos originarios, africanas y afrodescendientes, mestizas, a quienes enferma, mata, y denigra: Romina Tejerina, presa en Jujuy; Ana María Acevedo, a quien en Santa Fe lxs médicxs le negaron la quimioterapia y el aborto; L.M.R, de 19 años de edad, discapacitada mental, violada, que tuvo que esperar hasta la semana 20 para acceder a un aborto en Buenos Aires; una niña de 12 violada por su padrastro y obligada mediante tortura a parir en Mendoza; y este año, entre otras, Sofía Viviana Juárez en Santiago del Estero y María Díaz en Santa Fe, muertas por aborto clandestino. Hace una semana otra niña violada, de 10 años de edad esta vez, discapacitada mental, a quien se le practicó el aborto en un hospital de Tigre. Estas violencias espectacularizadas disciplinan a las mujeres hacia los modos de abortar funcionales a las corporaciones. En los países donde el aborto es legal, los métodos son variados, cada mujer elige. El aborto es considerado una práctica de bajo costo y bajo riesgo cuando se realiza durante las primeras 12 semanas de embarazo[4]. La exposición a la muerte no existe, aún en abortos con mayor tiempo gestacional y complicaciones de salud preexistentes[5].

 

El 93 % de las mujeres que se informó en la Línea Aborto, más información, menos riesgos, llamó con 12 o menos semanas cumplidas de embarazo. El 76% de las mujeres llamó con un tiempo de embarazo de hasta nueve semanas. El tiempo de embarazo promedio de todas las mujeres que llamaron es de 7,6 semanas. En las mujeres de edades entre 16 y 19 años que llamaron el promedio de tiempo gestacional es 7,95 semanas. El 100 % de estas mujeres podría haber abortado de manera segura. Salvo tres excepciones conocidas en 5 años, en Argentina ningún aborto es gratuito, ningún aborto es seguro, ningún aborto es legal.

 

Los riesgos, la espera y la maternidad forzadas, el embarazo no deseado y el aborto clandestino son violencias políticas, no crímenes del espacio doméstico[6]. Durante los pasados 4 meses las corporaciones actuaron en función de esta violencia en la disputa sobre el control de las mujeres y los 1.000 millones de pesos que gastan al año en abortos clandestinos.

 

El 75% de las mujeres que llamaron a la Línea tiene entre 21 y 40 años de edad. El 21% son adolescentes y jóvenes entre 16 y 20 años de edad. Evitar embarazos no deseados es un privilegio para pocas. En el 76% de los embarazos relevados, los varones no usaron preservativo. En el 55 % de los casos, las parejas no usaron ningún método anticonceptivo.

 

En el 45 % de los embarazos restantes, las parejas usaron algún método anticonceptivo, que falló. Esto evidencia que un porcentaje significativo de embarazos se debe a los déficits de una ciencia que aún en el siglo XXI no está al servicio de las mujeres. Este déficit corporativo castiga con abortos clandestinos la decisión de una mujer de no gestar ni parir ni ser madre. El 45% de las mujeres que llamaron no tiene hijxs. El 50 % tiene entre 1 y 3 hijxs. El 5 % que resta tiene 4 hijxs o más (hasta 8 en un caso). De las mujeres de hasta 21 años de edad que llamaron, el 74 % no tiene hijxs, y el 21 % tiene unx hijx. De las mujeres de entre 21 y 40 años de edad que llamaron a la línea, el 23 % no tiene hijxs, y el 54 % tiene entre 1 y 2 hijxs.

Por lo menos desde 2.004, diversos estudios realizados en Argentina por CEDES y por médicxs de diversas provincias, y en otros países por la OMS y la FLASOG, entre otras organizaciones, vienen demostrando consistentemente que el uso del misoprostol es la principal causa de la reducción notable de aborto infectado y de la mortalidad por aborto[7]. Sin embargo, la corporación médica reacciona restringiendo el acceso de las mujeres a la información sobre el uso del misoprostol para abortos más seguros, en un intento de seguir elevando y monopolizando las ganancias del aborto clandestino.

Entre otrxs, Jorge Vinacur, Presidente de la Sociedad Argentina de Obstetricia y Ginecología, dijo al Diario Crítica en Julio que “El misoprostol es un abortivo ineficiente y muchas mujeres mueren o quedan seriamente dañadas por utilizarlo[8]. En una nota firmada por Guillermina de Domini para Clarín, en la cual abiertamente se da información falsa confundiendo el misoprostol con la RU 486, Carlota López Kaufman, ginecóloga y presidenta de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción, dijo al diario Clarín[9] a propósito del aborto con medicamentos que “entre el 10% y 20% de las mujeres que pasan por este tipo de aborto, necesita recurrir a trasfusiones de sangre por hemorragias severas”. La nota asevera además que “la venta ilegal de medicamentos para interrumpir embarazos está creciendo un 10% todos los años”. En La Nacion.com Javier Valverde, del Colegio de Farmacéuticos de la Capital Federal afirmo que el 10 % de las mujeres que usan misoprostol “terminan con hemorragias muy severas y necesitando trasfusiones de sangre en hospitales”. Marcelo Viggiano, médico de la Asociación Obstétrica Argentina afirmó que las mujeres que abortan con misoprostol acuden a hospitales “con hemorragias importantes que en la mayoría de los casos llegan a la muerte[10].

A través de la Línea confirmamos que lxs médicxs también concretan el terrorismo desinformativo en sus consultorios: en los testimonios relevados por la Línea, el 27% de las mujeres tenía información sobre aborto errónea o falsa, proporcionada por médicxs.

El Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires desde hace 10 años impulsa políticas de restricción de venta y prohibición formal del misoprostol en la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). Ha logrado hace ya varios años que en todo el país el misoprostol haya dejado de ser de venta libre y se venda bajo receta archivada. A partir de esta restricción, el precio en el mercado ilegal oscila entre los 40 y 250 pesos por cada pastilla. El incremento es como mínimo del 100% sobre el precio de venta legal en farmacias y como mínimo del 200% sobre el precio que tendría si fuera de producción pública.

 

La mala información lleva a las usuarias casi indefectiblemente a acudir a la farmacia o algún otro lugar de venta clandestina más de una vez, ya sea para comprar más pastillas u otros medicamentos que no están avalados como métodos sin riesgos por ninguna organización médica. El 10% de las mujeres que se informaron en la línea manifestaron haber recibido información errónea sobre aborto por parte de lxs farmacéuticxs. En otros casos, además de ser empobrecidas y puestas en riesgo, las mujeres son además estafadas: las pastillas se venden vencidas, en paquetes adulterados. También hemos recibido testimonios de mujeres a quienes se ha vendido pastillas que no contienen misoprostol o incluso las cajas vacías.

 

Debido a su uso obstétrico para producir abortos sin riesgos hasta la semana 12 de embarazo, incluso en contextos de clandestinidad, el misoprostol está incluido en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS[11]. Existe un derecho humano a acceder a los medicamentos definidos como esenciales por la OMS, son medicamentos vitales. Desde la perspectiva de los derechos humanos, prohibir o restringir el acceso al misoprostol por cualquier medio, incluido su precio, es una violación grave del derecho a la salud de las mujeres. Todo parece indicar que el mayor y más rentable mercado de venta ilegal de misoprostol se encuentra en manos de las corporaciones que operan en la Provincia de Buenos Aires. Sólo Luciani representa a 6.000 profesionales de 4.500 farmacias de toda la provincia[12].

 

La corporación jurídica está dispuesta a seguir mirando para otro lado y quizás a sacar el aborto del código penal en algunos casos, pero no a reconocer que el aborto es un derecho. En este modelo, nunca es cada mujer la que decide sobre su cuerpo y su destino. Juecxs, abogadxs, evalúan los casos “meritorios”, “urgentes”, “espectaculares”. La corporación jurídica autoriza a las mujeres a abortar por medio de decisiones judiciales excepcionales o el simple hecho de acceder a unx abogadx. Aún cuando la producción de un embarazo requiere necesariamente de la participación de un varón, el único cuerpo sometido al escrutinio y regulación por la corporación jurídica, criminalizado, es el cuerpo de mujer. Este año, “un juez de un alto tribunal del país fue echado de la Universidad Católica Argentina (UCA), donde se desempeñaba como profesor de un posgrado en Derecho Administrativo, como consecuencia de haber avalado en un fallo la realización de un aborto terapéutico, no punible, claramente contemplado en el Código Penal[13].

 

Yo no ando por la calle corriendo a las embarazadas diciéndoles que aborten, pero si hay alguna que quiere abortar por algún motivo que me parece lo suficientemente serio, creo que debe poder hacerlo en condiciones de seguridad en que no arriesgue su vida además de la criatura por nacer“, manifestó la Jueza Argibay en diferentes medios[14].

 

No existe legislación en el mundo que despenalice el aborto. No se dice que cualquiera puede abortar después de ocho meses y medio de embarazo. Lo que se discute es si se puede ampliar el ámbito de los abortos impunes… a otras situaciones, algunas otras…hay que tutelarlo estableciendo medidas de seguridad social para la mujer embarazada…Y si la mujer quiere hacer un aborto, tratar de aconsejarle, o disuadirla, o darle el apoyo para que pueda llevar adelante el embarazosi la norma penal es ineficaz como tutela, aflojemos la norma penal para darle la tutela por otra vía...cuando se vuelve masivo el homicidio se llama guerra, y eso termina en un armisticio…Hoy el número de muertos es equivalente al que puede haber en una guerra, si contamos como vida a los fetos”, confió el Juez Zaffaroni a Adrián Murano para la Revista XXIII[15].

 

El estado mafioso también contesta desde dentro de las instituciones, reproduciendo los discursos femicidas en proyectos de ley. En Chaco, el diputado Armando Luis Verdum, médico, y la diputada Clelia Mirtha Ávila, abogada y escribana, presentaron un proyecto de repudio “contra el teléfono de la muerte”. Diversas organizaciones políticas y sociales de Chaco, entre ellas el Frente Grande, Barrios de Pie, la CTA y la Agrupación Juana Azurduy se manifestaron públicamente en contra de estos proyectos.

 

En Tucumán, Carlos Canevaro, del bloque Unión Norte Grande, presentó un proyecto de repudio de la Línea. En el Congreso Nacional han sido presentados tres proyectos de declaración de repudio por Dante Alberto Camaño de Propuesta Republicana, Julián Martín Obligio del Bloque Nacional Sindical, e Ivana María Bianchi del FREJULI: “este 0800-Aborto estaría incurriendo en el presunto delito de ejercicio ilegal de la medicina, dado que este fármaco no tiene indicación de tratamiento durante el embarazo normal, porque no es curativa sino que es abortiva con severas complicaciones probables. Lo mismo téngase presente para la droga misoprostol, nombre comercial más conocido oxaprost”. No es raro encontrar que estos proyectos se fundamentan en información falsa de supuestas asociaciones médicas inexistentes[16].

 

En la Legislatura de la CABA, el proyecto de “Guía para la atención post aborto” fue frenado por un dictamen de mayoría en la Comisión de Salud, de mano del PRO. Este proyecto era impulsado entre otras por las diputadas Diana Maffía y Gabriela Alegre. Estas diputadas acompañaron la presentación del Primer Informe de Atención de la “Línea Aborto, más información, menos riesgos”, el 21 de Septiembre de este año, en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

En el Congreso Nacional se han presentado, desde distintos bloques, diversos proyectos de ley para legalizar el aborto: doce en los últimos dos años. Más de 40 en los últimos 26. Ninguno ha sido siquiera tratado por las correspondientes comisiones.

 

La violencia política contra las organizaciones y personas que luchamos contra la prohibición del aborto y por su legalización, contra quienes aportamos para reducir las consecuencias negativas y violaciones de derechos causadas por el aborto inseguro, es también una forma de terrorismo de estado.

 

Estas diferentes corporaciones del estado paralelo revictimizan a mujeres en un triple castigo: son víctimas, las revictimiza la prohibición, las revictimiza la sociedad echándoles la culpa de las desgracias colectivas, de la existencia de la violencia política que las victimizó en primer lugar.

 

En Mendoza, hace una semana se cristalizó una nueva forma de alianza extorsiva entre corporaciones prohibicionistas, mediante la aprobación de un proyecto de Ley presentado en 2.007 por el senador provincial José Abel. Este médico y sus secuaces, tergiversando resultados de un estudio sobre un Estado de Brasil de 1.992, ha logrado restringir aún más el acceso al misoprostol, limitando su distribución a hospitales y centros de salud. Reeditando el decreto de López Rega que en el gobierno de Isabel Perón prohibió el acceso a anticonceptivos, cerrando lugares de consejería en hospitales públicos y su venta en farmacias bajo triple receta archivada.

 

En los pasados cuatro meses, desde Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto respondimos a esta violencia política. Generamos acción y reflexión para salir del callejón punitivo del aborto clandestino. No prescindimos de la ley, ejercimos derechos. Trabajamos junto a organizaciones feministas, de derechos humanos, a la comunidad LGTTB, a médicas y médicos, abogadas y abogados, medios de comunicación y periodistas, para desarticular el poder de muerte y esquivar los controles médicos mafiosos.

 

En septiembre, la Dra. Zulema Palma, Presidenta de Mujeres al Oeste y miembra del CLACAI, Consejo Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro, entrevistada por Jorge Lanata calificó la desmedicalización de la vida de las mujeres como un avance respecto del cumplimiento de sus derechos humanos.

 

El Dr. Fernando Giayetto, médico de La Pampa, destacó en diversos medios que todo embarazo no querido debe entenderse como un problema para la salud de cualquier individuo. “Esto sería suficiente argumento para que el acceso al aborto fuera universal, seguro y en manos del Estado[17].

 

El mismo mes, Mario Sebastiani, Miembro del Servicio de Obstetricia y Comité de Bioética del Hospital Italiano, entrevistado por Josefina Licitra para el Diario Crítica, declaró El conocimiento médico […] le pertenece a la gente […] Dado que no se ofrece otro tipo de solución […] bienvenido sea el número telefónico […] Le guste a quien le guste, el aborto está desapareciendo del ámbito médico para convertirse en un acto privado de las mujeres. Esto es producto de la tecnología y de que las mujeres han sido castigadas cuando necesitaron acercarse a la medicina y sus instituciones: encontraron denuncias, victimización y juzgamiento. Las respuestas que encontraron de nosotros fueron de cuarta…la medicina tiene que estar del lado de estas mujeres.”

 

También en octubre, el Dr. Juan Osvaldo Mormandi, Jefe de Ginecología del Hospital Eva Perón, de San Martín, confirmó en un informe especial para Telenoche Investiga que “Paradójicamente el misoprostol está ayudando a reducir las muertes por aborto[18].

 

En estos 4 meses de intenso trabajo hemos retenido 2.300.000 pesos en manos de las mujeres. 819 niños y niñas no corrieron el riesgo de perder a sus madres como consecuencia de un aborto inseguro. Hemos roto el silencio en decenas de medios de comunicación, tan disímiles que van desde la tapa del diario Crítica, los blogs del diario Clarín, los video informes de la versión digital de La Nación, el suplemento Las 12, hasta medios independientes como Indymedia, AMARC, La Tribu. Hemos difundido información científica, veraz, actualizada y no prejuiciosa sobre aborto en 1.700 llamadas. Esperamos que con este trabajo ampliemos la libertad de las mujeres y fortalezcamos nuestra agencia política para lograr que 2.010 sea el año de la legalización del aborto en Argentina.

 

 Lesbianas y Feministas

por la Descriminalización del Aborto

26 de Noviembre de 2.009

 

 

masinformacion.menosriesgos@yahoo.com.ar

www.informacionaborto.blogspot.com

 

 


[1] Según cifras oficiales del Ministerio de Salud de la Nación.

[2] Estos datos incluyen los del primer mes, ya presentados en el primer informe de atención de la línea “Aborto, más información, menos riesgos”, presentado en la legislatura de la CABA el 21/09/09.

[3] Según cifras publicadas por diferentes medios de comunicación y obtenidas a través de relatos de la línea “Aborto, más información, menos riesgos”, los precios del aborto clandestino, ya sea quirúrgico o con medicamentos, oscilan entre 1.000 y 5.000 pesos. Sobre un costo promedio de 2.000 pesos por aborto clandestino, calculamos que en un año, 500.000 abortos clandestinos aportan a las cajas mafiosas 1.000 millones de pesos.

[4] OMS, Guía técnica par abortos sin riesgos, 2005.

[5] Informe de HRW (Human Right Watch) sobre las consecuencias del aborto clandestino, 2005.

[6] Son simultáneamente contrato y estatus, cofradía y jerarquía.

[7] http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-1630-2004-12-10.html

[8] http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=27252&pagina=2

[9] http://www.clarin.com/diario/2009/08/17/um/m-01980035.htm

[10] La Nación.com, 26 de Agosto de 2009

[11] WHO Model List of Essential Medicines, 2009.

[12] Publicado en el Diario Clarín, el 30 de marzo de 2008. Ver también declaraciones de Marcelo Peretta, presidente del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, y de Rubén Abete, presidente de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos en Argentina, en Clarín, 17 de Julio de 2009.

[13] http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-133700-2009-10-19.html

[14] Informe Especial Telenoche investiga, Octubre 2009. También en http://www.rosarionet.com.ar/rnet/nacionales/notas.vsp?nid=46573

[15] http://www.elargentino.com/nota-60323-El-problema-del-aborto-no-se-soluciona-con-el-Codigo-Penal.html

[16] Ver, “Sociedad Argentina de Ética Médica denuncia graves riesgos de ‘teléfono del aborto’”, disponible en: http://blogs.clarin.com/actitud-jovenesprovida/2009/8/5/sociedad-argentina-etica-medica-denuncia-graves-riesgos

[17] http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-131104-2009-09-03.html

[18] En el mismo sentido se expresó en octubre, El Dr. Jorge Tartaglione, Jefe del Servicio de Prevención del Hospital Churruca, en Telefé noticias, columna “conciencia publica”.

FIRST MONTH OF THE HOTLINE “ABORTION: MORE INFO, LESS RISK”. FINDINGS AND ANALYSIS

octubre 4, 2009

by Lesbians and feminists for the decriminalization of abortion, abortotudecision@gmail.com; masinformacion.menosriesgos@yahoo.com.ar

 

It is necessary to talk about abortion without euphemisms or moralizing.

Abortion was. One for every minute that goes by. Abortion enrolls us women in a common experience. According to the National Ministry of Health, on average, all women go through two abortions in our lifetime. Misoprostol allows us to do so safely, with minimum post abortion medical control.

Misoprostol changes the terms of the debate on abortion.

In countries where abortion is restricted, misoprostol reveals that the true cause of death for women who have abortions are not unsafe methods but medical violence.  

The medical corporation plays a fundamental role in the misinformation about abortion, amplified by the mass media. The goal of this alliance is to safeguard the route of the semen until its end: pregnancy is not enough; they want to force us to give birth.

The experience of the line “Abortion: more information, less risk,” joins forces with the already begun dismantling of the collusion between mass media and medical corporations for controlling over bodies with a uterus.

The reality the hotline takes out of the closet is abortion as performative act of autonomy: abortion that is no drama, abortion which does not ask for permission or forgiveness. The kind of abortion which here in Argentina is estimated to happen between 460,000 and 700,000 times per year.

In this first month of work, (31/ 7 to 31/8), the hotline has received 345 calls, working only 6 hours per day. 23% of calls were from Ciudad de Buenos Aires. From Buenos Aires Province, 30%. The rest are distributed in 15 other provinces. This great success has been possible thanks to the efforts to publicize the number of social movements, women’s organizations and feminist solidarity, as well as the extensive network of community radio and independent local media.

The average number of calls per day, then, is 11, and each communication takes about 20 minutes. 204 phone calls were to request specific information about abortion with misoprostol.

We have provided scientific, complete and up to date information on abortion with misoprostol in a personalized, understandable and timely manner, during anonymous, confidential and unbiased conversation. Being able to rely on people that do not open judgments about situations that women go through is part of the value women who call recognize to the hotline, allowing fluid and effective appropriation of knowledge for an informed decision.

Women who called the hotline had references about misoprostol or the “abortion pill”. These references were full of myths, errors, and prejudices. The information was false, outdated and incomplete.

The vast majority of women who called reported that this quest for information was part of a joint strategy with other people. 92% who called were accompanied. In 23% of the calls, by male partners. Only 8% said they want to face this process alone or not having anyone to share it. With few exceptions, the adolescents who have called have done so accompanied by their mothers. 11% of total calls received correspond to adolescents under the age of 21.

We have received calls from women of all ages, from 13 to 47 years of age. Women in different stages of their lives, of their reproductive capabilities. All of them with similar doubts, anxieties, fears. All united by an invisible string of taboos surrounding the body, sexuality, motherhood, decision-making capacity of women.
The vast majorities of women who call know the dates of their menstrual cycle, have been pregnant before, know how to confirm pregnancy and how to access an ultrasound. But they have no information about their own vagina, on the processes of pregnancy, abortion or childbirth.

Only 37% of women who called said they have used some form of contraception that failed.

From the conversations emerges that 82% of men did not use condom. Women make explicit their difficulties in negotiating with male partners contraception and STI prevention: while 11% of women said taking birth control pills, others told us things like “He said he was sterile,” “he promised to cum outside,” “I could not avoid him”, “he said he had a vasectomy”. The men control the terms of the sexual encounter. This highlights the need to explicitly address the asymmetries of power in heterosexual relationships in education and sexual health policies.

In our experience on the hotline, women seeking information about abortion do so early in their pregnancy. Women who called did so averaging 7.4 weeks of gestation period. It is important to remember that abortion with misoprostol is most effective and safe if used correctly between week 7 and 9 of pregnancy.

Most women who called the hotline said they previously consulted with a physician on information about abortion, and that the physician misinformed them saying things like “misoprostol can cause a brain stroke”, “women who use misoprostol always need blood transfusions”, “the pills do not work”, “the pills are to be placed inside the uterus”, “the pills cause the uterus to burst”, “abortion with misoprostol is lethal”, “it causes infertility”.

They also expressed their physicians refused to provide the requested information, even in cases where women reported suffering from diseases or being under treatments incompatible with continuation of pregnancy. Women receive from the physicians phrases like “I studied to save lives,” “I can’t kill something that has hearth beats”, “go to hell.”

Women also had no information on the abortion process, what to expect, how to recognize hemorrhage or infection and what to do in such cases.

Some women did not know how to access medical care. Further, the vast majority feel they cannot access it: more than 90% said they feel intimidated because they know about experiences of violence, threats or prosecution suffered by women in the hands of health personnel.

None of the women who called knew what their rights are regarding medical care, they did not know about physician’s and health personnel’s duty of confidentiality or their legal obligation to complete an abortion in progress and to provide post-abortion care.

Neither did they know the situations in which abortion is legal in Argentina, nor how to access legal abortion.

Medical and obstetric violence are ways to curtail the autonomy of women by exposing them to enormous health risks and denying them access to information on the correct method for abortions with misoprostol. WHO establishes that misoprostol is an essential medicine for basic health care for women. Abortion with misoprostol is considered a safe abortion method until the 12th week of pregnancy that women can do by themselves at home without any medical supervision, and with minimal medical post abortion care, even in conditions of massive clandestine abortion.  

The medical corporation serves as police, judges and executioners, punishing women who have abortions in violation of their rights to health, information, dignity, proper medical attention.

Women suffer all kinds of violence and violation of their rights when faced with pregnancy and seeking information on abortion. The medical corporation systematically violates its duties: terrorizing women with false information, denying information that is its duty to provide, violating confidentiality by denouncing women who have abortions to police and criminal justice.

According to official data, 74 women were killed by unsafe abortion in 2007. According to expert sources, the mortality of women who have abortions may be dropping because of the use of misoprostol. Prohibit or restrict access to misoprostol by any means, including its high marketing price, violates the autonomy of women, forcing them to face high health risks, which can even result in death.

Second class citizens in a lukewarm democracy geographically restricted to large cities and areas where information circulates through channels other than the hegemonic mass media. A democracy that, for women, stops from the belly button to the knees. What is between the belly button and the knees belongs to the state, and it is a dictatorship.  

After this first month of the hotline, we can say that women are prepared to exercise our rights in spite of threats, punishment and the risks we are exposed to by physicians and hegemonic media. The state is obliged to safeguard the right to information on sexual rights and health issues, especially when it comes to safe abortion. According to the Human Rights Council of the United Nations, most deaths of pregnant women caused by unsafe abortions are perfectly avoidable, being the lack of information a major cause of maternal mortality in general and of deaths from unsafe abortions in particular.

Therefore, every physician who refuses to inform about safe abortion becomes an accomplice of the mass femicide imposed by the ban on abortion, failing to fulfill his or her duty to protect the health and lives of their patients. The media disseminating information that is partial, false, biased and full of misogyny also become complicit, failing its democratic duty to contribute to the generation of critical political agency through knowledge dissemination.

Information on safe abortion can no longer be transmitted as a secret. We have had enough hypocrisy. Silence is not healthy.

lA lÍNEA EN OTROS PAISES

octubre 1, 2009

 

Este proyecto es parte de una iniciativa regional que busca poner en manos de las mujeres información correcta sobre un método muy utilizado en todo el mundo para prácticar abortos tempranos. En paises donde el aborto esta prohibido su uso es muy extendido por sus bajos riesgos, sue fectividad y su precio. Esta información de carácter público y que todas las mujeres tenemos derecho poseer circula en forma incorrecta, fraccionada o cargada de mitos.

 A partir de una idea  de Women on Waves (www. womenonwaves.org Mujeres sobre las Olas), organización social holandesa que desafía las restricciones sobre el aborto en el mundo, cada pais que toma entre sus manos el proyecto tiene la libertad de pensar los marcos políticos y estratégicos mas adecuados según el contexto social, politico y económico en que se inscribe.

Desde mediados de 2008, en Ecuador, La  Coordinadora Juvenil por la Equidad de Género atiende una línea telefónica para información sobre aborto con medicamentos.

En Chile, Red Salud Mujeres lanzó una línea el 28 de mayo de este año.

Para 2010 está planeado el lanzamiento de nuevas líneas en otros países de América Latina.

 

 

 

 

Palabras de Fernando Giayetto en la presentación del informe del primer mes de la línea aborto, mas información menos riesgos

octubre 1, 2009

Dedicatoria.

  • A Lilian, mi madre, que aborto en condiciones seguras hace 50 años.
  • A Ana Maria, abuela de mi Luciana, que murió de una sepsis por aborto inseguro hace 50 años.
  • A Luciana, mi pareja, por sus aportes y apoyo para estar aquí con Uds.
  • A Micaela y Melisa, mis hijas, que me aman con mis defectos, pero celebran mis esfuerzos por cambiar mi condición patriarcal y machista.

 Estoy aquí presente por mi compromiso con las acciones que contribuyan a la realización de un cambio cultural que considero necesario, el cual implica incorporar a la conciencia colectiva de nuestra ciudadanía el derecho a acceder al aborto seguro, legal y gratuito.

 Ante todo considero que es el Estado quien debe garantizar, mediante la sanción de las leyes, la existencia de herramientas a través de las cuales lo efectores médicos y afines del ámbito público y privado, aseguren a la ciudadanía el acceso a la salud con el más alto nivel, entendido éste como lo expresa nuestra Constitución Nacional y con ella los tratados y Convenciones Internacionales a los que el Estado Argentino adhiere, junto a las muchas recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, entre otros.

 Considero que, todas las mujeres y hombres tenemos derecho a la autodeterminación y dentro de ella,  a decidir sobre el propio cuerpo, incluyendo el derecho al aborto.

Este derecho, a mi entender esta ya garantizado desde 1921 en el Código Penal. Pero no ha sido considerado como tal sino hasta hace pocos años cuando movimientos de mujeres y funcionarios públicos lo han puesto en la agenda social y política de la Argentina.

El articulo 86 incisos a y b del CP enuncia las situaciones en las que el aborto en la Argentina no es punible. Una de ellas, el riesgo para la salud de la mujer, siendo la salud (como la define la OMS y lo garantiza nuestra Constitución) el estado de bienestar bio-sico-social, y todo embarazo no querido es un problema para la salud de cualquier mujer, esto seria suficientes argumento para que el acceso al aborto fuera universal, seguro y en manos del Estado también gratuito.

    Mirando la realidad, es evidente que estos argumentos son insuficientes para cambiar la cultura de una sociedad que edificó y sigue edificando barreras morales y éticas que obstaculizan el acceso a este derecho. Dentro de ella, la corporación médica considerada por muchos como una casta aparte, está estructurada del mismo modo. Por ello considero que las y los efectores de la salud son también pilares fundamentales de ese obstáculo cuando no asumen, plenamente, sus responsabilidades y actúan con prejuicio y carácter paternalista subestimando al sujeto. Con tales actos, guiados en ciertos casos por sistemas de valores y creencias que anteponen a su deber profesional,  no solo no contribuyen a la igualdad ante el derecho, sino que además actúan con violencia, discriminación y exclusión. Queda claro que estamos ante una contradicción de principios éticos sobre los que la ciencia médica basa su condición de tal.

Debemos modificar esto porque cuando el Estado sancione la ley que despenalice el aborto, su aplicación puede verse entorpecida por las barreras sociales y médicas que acabo de enunciar.

 Intento aquí comprender y explicar algunas de las que considero causas de este dilema.

 Partiendo de la realidad que nos muestra la insoslayable inequidad entre los géneros a punto de partida de una sociedad basada ancestralmente en un modelo patriarcal y machista este es, a mi entender, el origen de las barreras de las que hablo. Esto esta claro cuando el efector es un varón, pero ¿Cómo se explica que algunas mujeres efectoras, en situaciones de poder tales como médicas, enfermeras, etc. actúen también con violencia? Entiendo que, o  asimilan el modelo y lo repican, o por ser ellas victimas de violencia de género, la incorporan con sumisión y perpetúan el modelo cerrando de ese modo un círculo dialécticamente perverso. De esta manera se entiende porque los efectores de la salud, siendo parte de esta realidad, contribuyen y retroalimentan con sus conductas violentas al modelo social y cultural de maltrato.

 Pienso y siento que el cambio cultural enunciado es posible mediante la construcción y aplicación de un nuevo paradigma. Esta es tarea de todos y todas. Pero ¿por dónde y cómo empezamos?

La barrera que he descripto la conozco, no por haberla visto, sino por haber sido un ladrillo en esa pared. Esa pared es la que construimos los médicos y médicas entre las personas llamadas genéricamente por un sustantivo sin género que es la o el PACIENTE, cuya etimología ética podría ser: “el que sabe esperar” o el que “aprendió a esperar”. Y hablando de aprendizajes y saberes, médicos y médicas aprendemos en la universidad conocimientos formales e informales. Los informales pueden ser: la postura, la vestimenta, los ademanes, los modales, llevar el estetoscopio colgado al cuello, andar en la vía pública con el guardapolvo etiquetado con nuestro nombre con el prefijo “Dra./Dr. fulana o mengano, las artimañas, entre otros tantos que se constituyen como barreras y que, contrariamente al objetivo de nuestra profesión, en vez de acercarnos, nos alejan del sujeto de la misma. Los conocimientos formales por su parte, abundan en información de principios básicos y avanzados en medicina, pero al carecer de un enfoque de género, bioética y derechos humanos, tampoco contribuyen al acercamiento.

Les haría perder su tiempo explicando la historia del paradigma que ha formado y sigue formando – o deformando – generaciones de médicos y médicas a quienes, en general, no se enseña que las otras y los otros son personas y que nuestra labor esencial es velar por su salud, respetando el principio de autonomía. Este bien, se adquiere generalmente con los años si es que se posee la sensibilidad y los talentos para adquirirlos, pero hay quienes pasan toda una vida profesional sin conocerlos o practicarlos. Creo que se hace evidente que se necesita un cambio en el seno de las escuelas de medicina formadoras de personas que algún día trabajaran de médicos.

 El maltrato y violencia física, psicológica, simbólica, que los seres humanos se propician entre sí son tan antiguos y permanentes como la mujer y el hombre mismo. Pero por una multiplicidad de razones la relación de poder asimétrica entre hombres y mujeres a favor de aquellos, encuentra en la medicina y en las profesiones afines, un lugar donde prospera, contrariando todos los principios éticos fundantes de estas profesiones.  

La relación de poder que ejercen muchos médicos y médicas, es, como enuncie al comienzo, el cimiento del muro que se interpone en la relación médico-paciente, que impide ver a la otra y/o al otro como iguales, al mismo tiempo que imposibilita reconocer que nuestro deber comienza cuando ellas y ellos nos lo solicitan y nos permiten intervenir en sus vidas através de su consentimiento.

Las maneras están a la vista y lo que deviene de ellas es una sociedad que naturaliza la violencia y al parecer se queda con que ese es su destino inexorable, una sociedad violenta.

 Algunos de nuestros dichos médicos están cargados de violencia: “luchamos por la salud, peleemos por mejorarla, demos batalla al cáncer o al SIDA, para el 2000 tanto derrotaremos todos los males” y no sigo por respeto al poder de la palabra y de la intención temiendo que el verbo se haga hecho por mis dichos. Pensamos que así somos más poderosos. Pero no advertimos que basamos nuestras metas en enunciados negativos con una fuerte intencionalidad bélica y tendenciosa. Mal utilizamos el poder que nuestros conocimientos nos confieren y ejercemos violencia cuando regateamos y/o manipulamos la información bloqueando el acceso a herramientas y medios para mejorar la salud, bienestar y calidad de vida de las personas.

Parece que no tenemos conciencia de que el verdadero poder reside en el don de utilizar esos saberes y herramientas al servicio de la salud y el bienestar del prójimo.

Con la creencia de ser seres superiores y sin temor a asumirse como tales, no advierten que ese poder bien utilizado les permite contribuir a una sociedad más justa y equitativa.

Es tan grande el poder como la responsabilidad que él nos confiere. La responsabilidad de ser adultos responsables, porque el ser médicas/os no nos otorga per se una condición de seres superiores sino muy por el contrario somos seres con mas conocimientos solo en aquello en lo que somos versados. Trasferir ese poder es un miedo ancestral que aqueja a quienes poseen algún tipo de saber, sin advertir que el poder está en dar, empoderar al otro y ayudar a su elevación como sujeto racional. Educando, impartiendo conocimientos, compartirlos con otras/os, es lo que permite edificar una sociedad que respetando las decisiones y elecciones de cada uno se pueda respetar a si misma.

Como una realidad paralela e invisibilizada, otra parte de la sociedad es plenamente conciente de esas barreras que delimitan su paisaje cotidiano. Fémina sapiens y homo sapiens, conviven diariamente con aquella inequidad e injusticia que les impiden acceder al derecho a la salud. Para superar esta adversidad, al igual que sus ancestros desde hace dos  millones de años, fabrican sus propias herramientas o toman de su entorno elementos que les permiten sobrevivir y adaptarse.

Esta capacidad ha permitido que, de generación en generación, la raza humana llegara de las cavernas a los rascacielos; de morir de pandemia a la ingeniería genética, la creación de vida extracorpórea, la clonación, hasta la creación de tejidos autólogos, entre otros tantos e infinitos avances tecnológicos incluyendo todos los mecanismos de telecomunicación, que facilitan el acceso a la información.

Para dar sólo un ejemplo relacionado con el tema que nos convoca, me voy a referir al Misoprostol. Esta sustancia imita en el cuerpo a otras que este mismo posee y participan, por ejemplo, en la génesis de los abortos espontáneos de cualquier origen o causa. Por eso es tan eficaz y casi no tiene complicaciones en su uso racional. Aquí remarco el término racional, porque de eso estamos hablando, de barreras interpuestas entre la razón de las/los médicos que poseen el conocimiento y la de las mujeres que lo ignoran. En este acto irracional de no ceder ni compartir el conocimiento y la existencia de esta tecnología estamos obligando a quien lo necesite, a usar su ingenio, su razón, para crear o buscar otra herramienta, siempre menos segura y casi seguramente mortal.  Aunque las/los medicas/os neguemos esta información, las mujeres acceden igualmente al conocimiento acerca de esta droga. Conocer su existencia no garantiza su adecuado uso, esto puede provocar que disminuya su eficacia causando negación y desconfianza, sobre un excelente recurso terapéutico.

 Como hombre que trabaja de médico considero que la misión de médicas y médicos es enseñar para prevenir, sanar haciendo con todas las herramientas disponibles y acompañar a la persona cuando en la enfermedad, sin cura ni remedio, o en la vejez se prepare para morir. Reconozco que son muchas las personas comprometidas en este sentido, y desde su tarea diaria hacen un valioso aporte.

 Hoy, es para mi un orgullo compartir este espacio con Diana Mafia. En Noviembre de 2005, en la ciudad de Mendoza, compartió sus saberes a cerca de la aplicación del articulo 86 del código penal, lo que me permitió incorporar un encuadre legal a mi trabajo como médico en situación de acompañante de mujeres en su decisión de abortar, apartándome para siempre de la histórica y errónea idea de clandestinidad.

 Agradezco a todas las mujeres que me enseñaron a desaprender lo aprendido, y convertirme en la persona que soy. A las mujeres que me brindaron su confianza para acompañarlas y me mostraron que sólo se piensa realmente en el aborto y se actúa cuando se está frente a la necesidad y la urgencia de abortar… con toda la angustia, el sufrimiento, las dudas y los miedos, las cargas de la culpa, el enojo y la impotencia, los juicios y creencias, de frente a la propia realidad.

 Con esto queda demostrado que el aborto no es problema intelectual, sino que es una situación frente a la cual sólo se piensa en actuar. En mi voz están las voces de todas estas mujeres.

 Celebro la valentía y el compromiso de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto que al crear la línea mas información menos riesgo es a mi entender, desde 1921 hasta la fecha, la única acción concreta masiva y popular que conecta a las mujeres con sus derechos y los conocimientos científicos facilitandoles el acceso a la información sobre el uso correcto del misoprostol que les permite decidir con autonomía la interrupción de un embarazo.

Si idealizo pienso en centros de atención médica donde mujeres y hombres sean amablemente recibidos, se les ofrezca toda la información disponible y necesaria, y se los acompañe en sus decisiones. Sabemos que esto existe.

Para hacerlo posible en nuestro país necesitamos la ley que descriminalice y garantice el acceso al aborto seguro y gratuito.

Entonces me pregunto y les pregunto…

QUIENES ESTAMOS DISPUESTO A DAR EL SIGUIENTE PASO?

listado de adhesiones a la Declaración

septiembre 30, 2009

http://www.facebook.com/note.php?note_id=112144043066&ref=mf

campaña gráfica

septiembre 30, 2009
volvé a utilizar el perejil para cocinar...

volvé a utilizar el perejil para cocinar...

DECLARACIÓN POR LA INFORMACIÓN PÚBLICA PARA ABORTAR MÁS SEGURAS

septiembre 30, 2009

DECLARACION POR LA INFORMACIÓN PÚBLICA PARA ABORTAR MÁS SEGURAS

¿Quién puede monopolizar el conocimiento?
Las mujeres hemos sido productoras de conocimientos desde los orígenes de la humanidad. La tradición que hoy encarnan las mujeres científicas se remonta a las primeras agricultoras, pasando por las brujas y las chamanas y culmina en el alto porcentaje de estudiantes y profesionales de las llamadas ciencias de la vida y ciencias de la salud. Antes y ahora las mujeres generamos conocimiento.
Sin embargo, desde la consolidación de la ciencia moderna el acceso a los saberes ha quedado en manos de pocos. Desde que la ciencia se emplazó plenamente dentro del aparato productivo del sistema capitalista y tomó el relevo de las religiones como sostén ideológico del orden patriarcal, el conocimiento científico quedó en manos de los varones de los grupos dominantes. Su difusión y utilización se somete a los intereses de estos grupos y no se orienta según las necesidades reales y los legítimos deseos de todas y todos. Se ha convertido al conocimiento en mercancía, regulándolo con tarifas y patentes. Se utiliza el conocimiento como instrumento de dominación y control. Nosotras consideramos a los conocimientos científicos y tecnológicos como bienes comunes de toda la humanidad, que deben ser accesibles a tod@s, de circulación libre y construcción permanente y colectiva. Todo obstáculo que impida esto debe ser removido.
En tal sentido, la Declaración Universal de los Derechos Humanos ya en el año 1948 reconoció como un derecho humano el acceso al conocimiento científico: “Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten” (Art. 27.1). Fue enunciado una vez más en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Art. 15b), de 1966, y en la Declaración Universal de Bioética y Derechos Humanos, de 2005. Tantas repeticiones de un derecho dan cuenta de su importancia capital en la vida contemporánea y a la vez de la omisión sistemática de su puesta en práctica efectiva. Un olvido que no puede ser inocente.
En este contexto, mantener a las mujeres alejadas del conocimiento sobre modos de abortar en forma segura es discriminatorio y es condenarlas a morir por falta de información. El uso de medicamentos para realizar abortos seguros, principalmente con misoprostol y mifepristone, lleva más de veinte años como práctica establecida y es recomendada por la Organización Mundial de la Salud y otros organismos por su eficacia y bajo riesgo de muerte y complicaciones cuando se realiza con el método correcto. En nuestro país el misoprostol es legal, y es utilizado por profesionales de la salud para realizar abortos seguros. A pesar de que el aborto con medicamentos en sus diferentes variantes es ampliamente recomendado por médic@s en todo el mundo, y de que millones de mujeres han usado este método satisfactoriamente, muchas mujeres, en especial las más pobres y las más jóvenes, no saben que este método existe. Las que saben, suelen obtener información confusa e incompleta.
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, declara: “Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección” (Art. 19). Las mujeres tenemos derecho a conocer los riesgos, beneficios y opciones frente a cada decisión que tomamos. Esconder, restringir, negar, obstruir el acceso a información de carácter público es un delito de graves connotaciones éticas en sociedades que pretenden ser democráticas. Cuando esa restricción, además, se vuelve una condena de muerte o provoca daños irreversibles en miles de mujeres cada año, se trata de un crimen que llamamos femicidio.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU elaboró recientemente una declaración en la que reconoce que “La mayoría de los casos de mortalidad y morbilidad materna son prevenibles, y que la mortalidad y morbilidad maternas prevenibles suponen un problema de salud, desarrollo y derechos humanos que también exige la promoción y protección efectiva de los derechos humanos de las mujeres y las niñas” y reconoce como derechos humanos asociados a reducir la mortalidad materna: “derecho a la vida, a ser iguales en dignidad, a la educación, a ser libres para buscar, recibir y difundir información, a gozar de los beneficios del progreso científico, a estar a salvo de la discriminación y a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental, incluida la salud sexual y reproductiva”.
El Consejo de la CEDAW en su Recomendación General 24 sobre La Mujer y la Salud, de 1999, establece que “En la medida de lo posible, debería enmendarse la legislación que castigue el aborto a fin de abolir las medidas punitivas impuestas a mujeres que se hayan sometido a abortos.” (Párrafo 31, inciso c)
Según el Ministerio de Salud de la Nación, el 60% de las embarazadas argentinas no planificó su embarazo. En el país se realizan alrededor de 500.000 abortos por año, todos clandestinos salvo los pocos casos en que se lo considera aborto no punible (y ni siquiera en estos casos las mujeres tienen garantías de recibir el tratamiento que la ley prevé). Ingresan a los hospitales públicos 68.000 mujeres por complicaciones post aborto. De ellas, mueren cada año alrededor de 100. Desde hace años, la principal causa de muerte de embarazadas en el país deriva de las prácticas abortivas inseguras. Entre las mujeres que interrumpieron su embarazo, la búsqueda de atención médica ante las señales de alarma percibidas estuvo demorada. Según el Ministerio de Salud de la Nación, esta demora puede explicarse por el estigma asociado al aborto clandestino. En otras palabras, estas muertes son evitables poniendo información sobre aborto seguro en manos de las mujeres.
Un Estado, entendido como un conjunto de instituciones médicas, jurídicas, sociales y académicas, que obstruye la posibilidad de las mujeres de ejercer plenamente sus derechos se vuelve el principal violador del derecho de las mujeres a vivir un mundo libre de violencias. En este marco de desigualdad absoluta en el que el Estado nos pone, las mujeres auto-organizadas demandamos nuestros derechos pero también buscamos estrategias de sobrevivencia y empoderamiento. Las mujeres tenemos capacidad y derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra salud basándonos en información actualizada y completa, utilizándola en concordancia con nuestras creencias, valores e ideas personales.

Nadie puede imponernos ni su moral ni su religión.
Por eso ejercemos nuestro derecho al conocimiento sobre cómo abortar en forma más segura sin distinción de clase, raza, sexo, orientación sexual, etnia, edad, capacidades físicas o mentales o nacionalidad. Exigimos que se respete nuestra autonomía y dignidad como personas.
Y exigimos al estado:
La libre circulación de información sobre misoprostol
El cumplimiento de las recomendaciones de la Guía para el Mejoramiento de la Atención Post-Aborto, Resolución 989/2005 del Ministerio de Salud de la Nación, en todo el país
El cumplimiento del deber de confidencialidad del personal hospitalario en la atención pos aborto
La producción pública de misoprostol
Y de manera irrenunciable, la despenalización y legalización del aborto.

 

Adhieren:
1 ADEM- Mujereando
2 Agrupación Aquí Mujeres (La Matanza) La Matanza
3 Agrupación de Mujeres Pan y Rosas – (PTS e Independientes)
4 Área de Género y Derechos Humanos de las Mujeres, Instituto de Derechos Humanos, FCJS, UNLP La Plata
5 Asamblea de Mujeres de la FOB (Federación de orgmoranizaciones de Base)
6 Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza La Matanza
7 Asamblea por la Aparicion con Vida de Luciano Arruga CABA
8 Asociacion de Especialistas Univeritarias en estudios de la Mujer Buenos Aires
9 Autoconvocatoria Mujeres Bahía Blanca
10 Carne clasista – Agrupación de minorías sexuales Carne Clasista Contra la Opresión Sexual y Social CABA
11 Casa de la Mujer – Rosario
12 Catedra Libre de Salud y Derechos Humanos Facultad de medicina UBA
13 Cátedra Libre: Terapia de Crisis
14 CATW-Argentina
15 Centro Cristiano de la Comunidad GLTTB
16 Centro de estudiantes Normal Nro 1 CABA
17 Centro de Jubilados “Libertad” (La Matanza)
18 colectiva debocaenboca – acciones feministas
19 Colectiva Editorial Baruyera, una tromba lesbiana feminista
20 Colectiva Feminista La Revuelta (Neuquén)
21 Colectiva Feminista Lesbiana Ultravioletas mendoza
22 Colectiva Las Histeriqas, las Mufas y las Otras Feministas Anticapitalistas – Córdoba Córdoba
23 Colectiva Las Juanas y las Otras Mendoza
24 Contrapunto – Prensa Alternativa – Tucumán Tucumán
25 Corriente julio A. Mella CABA
26 Corriente Universitaria Julio Antonio Mella
27 El Bachín – grupo de teatro independiente
28 El Transformador haedo
29 Escuela de Psicología Social de Alfredo Moffatt
30 Espacio Queer La Plata
31 Feministas en Acción
32 Feministas Inconvenientes (Red de Colectivas y otras/xs)
33 FJC La Matanza La Matanza
34 Foro Pampeano por el DERECHO AL ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO
35 FORO POR LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS
36 Fundacion Madre Luna – Chubut
37 Grupo de Estudios sobre Sexualidades, Instituto de Investigaciones “Gino Germani”, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires
38 Grupo feminista “Azucena Villaflor” La Plata en La Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito
39 Indeso-mujer Rosario
40 Inédito Viable – Espacio universitario en Ciencias de la Educación
41 Jácara Colectiva Feminista Olavarría, Buenos Aires
42 Juventud Radical – UCR Capital
43 La Casa del Encuentro Asociación Civil
44 La Juve – Corriente de Izquierda
45 La Pulpería – Organización territorial
46 Las Lilith – Tucumán Tucumán
47 Lesmadres – la madre y la madre que l@ parió
48 Libres del Sur CABA
49 Liga Argentina por los Derechos del Hombre
50 Médicos del Mundo – Argentina.
51 Movimiento de Mujeres de Córdoba
52 Movimiento Teresa Rodriguez La Dignidad (MTR)
53 Movimiento Territorial Liberación en CTA
54 Mujeres Autoconvocadas de Bahía Blanca
55 Mujeres Trabajando
56 Mujeres Trabajando Asociación Civil
57 Organización de Estudiantes Secundarios CABA
58 Partido Comunista – Villa Devoto CABA
59 Partido Comunista de Argentina
60 Patricios el Sur avanza CABA
61 Plenario de trabajadoras CABA
62 Programa de Radio Ladrones de Bicicletas Radio UBA FM 90.5
63 Programa para America Latina y el Caribe de la Comision Internacional de los Derechos Humanos para Gays y Lesbianas – IGLHRC
64 Radio Grafica 89.3 CABA
65 Red por los Derechos de las personas con Discapacidad (REDI) http://www.rediderechos.blogspot.com/
66 Secretaría de Género de CTA regional La Matanza La Matanza
67 Sin Cautivas – Neuquén
68 Sumando Historia – Coordinadora Juvenil de La Matanza La Matanza
69 Trece Ranchos gran Bs As
70 Varones por la Equidad
71 XUMEK, organización de derechos humanos. Mendoza. en la Campaña Nacional por el Derecho al aborto legal seguro y gratuito mendoza
Organismos Oficiales
72 Municipio de Morón Moron
73 INADI
ORGANIZACIONES INTERNACIONALES
74 Articulo 19
75 Coordinadora Juvenil por la Equidad de Género Ecuador
76 Red Salud Mujeres = Chile
LEGISLADORAS
77 Diana Maffía
78 Dip. Nac. Fernanda Gil Lozano – Coalición Cívica
79 Diputada Nacional Silvia Ausburguer – Partido Socialista
80 Agostina Braggio 81 Agustina Cassinelli 82 Alberto Ilieff Catw-Argentina, Red NO a la Trata83 Aluminé Moreno 84 Analina Guergoff Asistente social85 Andrea Andújar 86 antonella Cola Alet 87 Ariela Gallardo 88 Bruno Viera 89 Catalina Fecchino 90 Cecilia Carbone Tabucchi 91 Ceciliz Lipztick 92 Celia Simioli mendoza93 Claudia Anzorena las juanas y las otras – mendoza94 Clori Yelicic Secretaría Nacional de la Mujer – Partido Socialista95 Cristina Erbaro 96 Daniel Mulieri (actor/director) 97 Delia Zanlungo Ponde 98 Diana Azcarate 99 Diana Fainstein vicepresidenta de aases, asociación argentina de sexología y educación sexual. la plata.100 Dora Colodesky Fanjul Comisión por el derecho al aborto101 Dra. Cristina Díaz Taller de la Mujer. Reconquista/Avellaneda. Santa Fe102 Dra. Mariana Romero 103 Dra. Martha de la Fuente 104 Dra. Silvina Ramos 105 Elisa Aliatta 106 Elsa Abaca Las Juanas y las Otras Mendoza107 Elsa Aioda Tabucchi 108 Elsa Schvartzman Socióloga- docente UBA- Feminista militante por los DD SS y RR, que incluyen el derecho al aborto legal seguro y gratuito109 Fatima Montivero 110 Fernando Franevet 111 Florencia Chahbenderian 112 Florencia Gemetro 113 Florencia Rodriguez 114 Gabriela Bacin 115 Gabriela Dìaz Villa 116 Gabriela Rodríguez 117 Guadalupe Atienza 118 Hugo Figueredo 119 Ignacio Soloeta 120 Irina Perl 121 Iván Deltin 122 Karen Cambursano 123 Karina Fummato 124 Lariza Lopez Zmud 125 Lautaro Tomas Iglesias 126 Lic. Gonzalo Basile Presidente de Médicos del Mundo Argentina – Coord. Nacional Foro Social de Salud en Argentina127 Lic. Jorge Horacio Raíces Montero Psicólogo Clínico MN 11692128 Liliana Paoluzzi 129 Liliana Regina Mizrahi. Psicóloga y Escritora. 130 Lorena Volpin 131 Lucia Gerszonswit 132 Lucía Musumcci 133 Luciana de Marco 134 Mabel Alicia Campagnoli 135 Mabel Gabarra – Abogada Rosario136 Magdalena Ramírez 137 Magdalena Vallarino 138 Malbina Silba 139 Marcela D Angelo “Seminario de DDHH con perspectiva de genero” Fac de Filosofia y Letras – UBA, adherente de la Campaña “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución” 140 Marcelo Fabián Puertas Vernengo 141 María Belén Ghiso 142 María Florencia Garbelotto 143 María Ibazeta 144 Maria Lorena Rodriguez (Lic. en Alimentos) 145 Mariana Candia 146 Mariela Acevedo 147 Mariela Solesio 148 Marta Vassallo Periodista149 Mateo Katavic 150 Melisa Hara 151 Mercedes di Napoli 152 Mirian Goyeneche 153 Mónica Fuentes (licenciada en trabajo social) 154 Myriam Wigutov 155 Nelly Pacheco 156 Noelia Boiso 157 Nora Martínez departamento de género CTA Parana158 Olga Cristiano 159 Patricia F. Gonzalez Prado Mendoza160 Paula Pardo del Real 161 Paula Yasan 162 Pedro Tiscar 163 Prof. Inés Victoria Aronoff 164 Rodrigo Castro Romero 165 Sandra Chagas 166 Sara Barrón López 167 Sara Torres Directora Argentina de la Coalición Internacional contra el Tráfico de F7 Niñas y Niños – (CATW-LAC) Cordinadora Mercosur – Red Internacional de Derechos Humanos168 Sofía da Costa Mendoza169 Soledad García Muñoz Área de Género y Derechos Humanos de las Mujeres, Instituto de Derechos Humanos, FCJS, UNLP170 Sonia Lombardo 171 Sonia Sanchez 172 Susana Checa Presidenta de la CD de FOCO Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos 173 Verónica Engler Yuderkis Espinosa Miñoso Grupo Latinoamericano de Estudio, Formación y Acción Feministas (GLEFAS)
175 Anne-Marie Rey Abortion-information (formerly USPDA) – Zollikofen – Suiza176 Anyely Marín Cisneros 177 Betiana Cáceres Fuerza Joven de Perú – JLU Argentina178 Dianne Proctor OAM, retired. Former Executive Director of Family Planning Australia and founding Chief Executive Officer of the Australian Reproductive Health Alliance.179 Garson Romalis, MD, FRCSC Clinical Associate Professor – University of British Columbia Vancouver, Canada180 Marcia Otegui 181 Marge Berer Editor, Reproductive Health Matters182 María Giselle Viteri Cevallos Ecuador183 Maribel Carmona Red Salud Mujeres – Guayaquil, Ecuador184 Megan Greenberg Program Assistant RHEDI/Center for Reproductive Health in Family Medicine

Envíe su adhesión al e-mail:
masinformacion.menosriesgos@yahoo.com.ar

LESBIANAS Y FEMINISTAS POR LA DESCRIMINALIZACIÓN DEL ABORTO